El día lunes, leía el periódico La República y me encontré con una noticia que me hizo detenerme y leer de una manera analítica, intenté comprender algo incomprensible, al menos para mí, en función de la cultura del costarricense en los primeros años del Siglo XXI, en los cuales vivimos. El titular de la nota destacaba “Agiliza Costa Rica concordato con el Vaticano”, palabras muy profundas y conceptos confusos, al menos, para un ignorante en muchos aspectos de diplomacia, como este servidor.
¿Concordato? Según asegura Natasha Cambronero, autora de la nota, el concordato es:
“un acuerdo formal entre un gobierno y la Santa Sede... Los concordatos tienen una naturaleza jurídica de de tratados internacionales, porque lo firman altas partes contratantes sujetas al derecho internacional público”.
Si después de la explicación anterior, siente que se encuentra en el mismo lugar en el que empezó, no se preocupe, no está solo(a), yo tampoco entendí, por lo que me vi en la obligación de averiguar un poco más acerca ¿de qué se trata la cosa?.
Bueno, de acuerdo con lo que me comentaba un amigo y lo que me encontré investigando por Internet, descubrí que el concordato es un acuerdo bilateral, de convenio mutuo, en que el Estado, en este caso Costa Rica, solicita una acreditación como miembro oficial de la Iglesia Católica, y ¿a qué responde esta necesidad de adhesión? Responde a la tradición católica de un Estado. Sin saber muy a fondo del tema, estos “Concordatos”, vienen a ser, como la concesión de la franquicia del Vaticano.
Así como, Mc Donalds, exige el cumplimiento de ciertos estándares, en cuanto a recetas, características de los establecimientos, higiene, infraestructura y el respeto de los colores corporativos; para brindar el derecho de utilizar la imagen de la marca, el Vaticano solicita que el Estado, cumpla con ciertos requisitos, para la firma del concordato. En el caso de nuestro país, lo que se solicita por parte del Vaticano es:
- Garantizar la participación de la iglesia en la educación pública
- La vigencia de los tribunales de la iglesia para asuntos matrimoniales
- La presencia de dicha institución en hospitales y cárceles
- La posibilidad de recibir dineros públicos.
Si a este punto siente como que ya comprende un poco más del tema y que no es nada nuevo, le tengo una noticia, tiene razón, el concordato anterior se firmó en 1852, durante el gobierno de Juan Rafael Mora, lo raro es que hoy día, ciento cuarenta y nueve años después, sigamos creyendo beneficioso para el país, llegar a este acuerdo con la mencionada Ciudad-Estado, que siendo comercialmente casi inactiva; recordemos que el Vaticano no produce materia prima, bien o accesorio alguno y que sus ingresos provienen de lo que genera a través de colaboraciones de la organización internacional de la iglesia católica, ni siquiera se encuentra inscrita a la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
A este punto es importante aclarar, a cualquier lector que profese la fe católica, que este servidor, comprende a la religión, como una manifestación social, que se puede dividir en dos vertientes, una, el medio que es para alcanzar la espiritualidad, tema al respecto del cual no vale la pena polemizar, pues, responde a el criterio de cada quien, el cual es respetable y nadie tiene derecho a contradecir, o sea, en esto todos tenemos razón y la otra es la estructura religiosa como institución, esta segunda, ha costado guerras, sufrimiento y división, considero que esta segunda ha resultado, a la postre, más perjudicial que beneficiosa para la humanidad. Y en este caso, en concreto, nuestro gobierno negocia con la institución del Vaticano.
Era importante aclarar lo anterior para detallar, el porque esto, me parece sencillamente grave e incomprensible;
- Nuestro sistema educativo ya es deficiente, anticuado y lleno de paradigmas, pero si a eso le agregamos, el que aceptemos como oficial el criterio de una institución religiosa con posiciones bastante cuestionadas por nuestra propia sociedad, como lo es el discurso del Cardenal Mexicano y el Arzobispo de Cartago acerca del papel de las mujeres en la sociedad ¿recuerda la denominada “marcha de las putas”? Sí, a eso me refiero, por ejemplo.
- Hoy día las parejas católicas tienen la posibilidad de casarse oficialmente a través de su iglesia, sin necesidad de recurrir a otro medio, para que dicha unión se considere oficial, pero, las que no lo son, requieren de un proceso de matrimonio civil. Práctica, a todas luces, desigual, para mi parecer.
- De pequeño me preguntaba ¿por qué solo hay sacerdotes y capillas católicas en hospitales? Hoy día, igual de pequeño, pero, más viejo, considero que ya que los hay se debería tener una sinagoga, un pastor, una iglesia bautista, un reverendo, etc, solo, para hacer las cosas un poco más justas.
- Para ser un Estado oficialmente católico, TOD@S L@S COSTARRICENSES, incluidos quienes no profesamos dicha fe, debemos colaborar económicamente con esta pequeña y “pobre y humilde” ciudad-Estado, habitada por personas que en su mayoría, hicieron un voto de pobreza, cuyo PIB per capita es de $357.296,00, claro está, comparada con nuestra nación de creciente economía (al menos eso aseguran nuestros ilustres gobernantes), con un PIB per capita de $11.121,00, no, no es un “dedazo”, la diferencia es de $346.175,00 en favor de los europeos, me disculpan la matemática sencilla, no soy economista. Lo anterior en un marco de crisis económica, con una situación fiscal compleja y con un sistema de seguridad social casi en la ruina.
Esto, sin tomar en cuenta el riesgo que representa, permitir que fuerzas políticas foráneas, tengan injerencia sobre uno de los aspectos que más debe interesar al Estado desde la fundación de la Segunda República, al menos en teoría, como lo es la educación.
Quizá usted, que tan amablemente se toma su tiempo para leer este blog, se venga enterando del asunto, pero, ya el 31 de marzo del año anterior, la agencia de noticias Efe, publicó una nota que informaba acerca del impulso por parte de la Iglesia de un nuevo concordato con Costa Rica para garantizar la influencia pública ¿Demagogia? Para nada, bueno, quizá un poco, lo cierto del caso es que tenemos un gobierno evolucionado, que se preocupa tanto por usted, que le está intentando comprar desde ya indulgencias, para que consiga su boleto al paraíso, siéntase como un noble de la Edad Media y no como un aborigen, víctima de un proceso suave y sutil de control ideológico ¡qué viva el encuentro de culturas!
Si después de leer este blog usted se sorprendió, le recuerdo un slogan, de una campaña publicitaria del ICT para promocionar el turismo interno, que recita: “redescubra su país, es increíble”. Si se siente molesto por las cosas que hacen estos señores del gobierno, mejor sonría, recuerde que está en “el país más feliz del mundo”. Si sonríe, siga así, aproveche mientras aún se puede. Si es de las personas que no muestran interés por estos temas, porque los asuntos de política no le interesan, siéntase orgulloso, que en parte gracias a personas como usted, tenemos un Estado tan evolucionado. Finalmente, si comprendió el tema y está de acuerdo con los puntos negociados, por favor explíqueme, porque, para mí no tiene sentido.

Mi estimado debo de confesarle que desconocia por completo sobre este tema que igual para mi es algo tan burdo ya que los gobernantes de este país no sirven para nada ni la izquierda ni la derecha y ya lo sabemos todos los costarricenses lo peor de todo es que somos tan capaces de a puño y letra refunfuñar por las cosas que suceden pero como pueblo vivo seguimos siendo los mismos que permitimos nos hagan este tipo de atrocidades y otros peores, entonces reflecciono y me pregunto a mi mismo estamos como estamos porque somos y seguimos siendo un pueblo de cobardes que no somos capaces de defender nuestros intereses ni los de la patria en fin necesitamos un cambio drastico pero interno y empezar a luchar no con armas pero sin levantar nuestras voces y no votar mas por ninguno de estos dis que gobernantes que hay en este país que ante mi humilde opinión son y serán siempre ladrones y estafadores de saco y corbata.
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